EFEMÉRIDE: 18 de Febrero – Suicidio de Leopoldo Lugones en el Delta

18/2/2026. Ocurrió en 1938. En el recreo El Tropezón (en la terminología isleña se usaba indistintamente la designación recreo o río-hotel) ubicado en la esquina de esas dos avenidas fluviales que son el anchuroso Paraná de las Palmas con el canal de la Serna, se suicida el poeta y escritor Leopoldo Lugones a los 63 años. El poeta ingiere cianuro mezclado con whisky en esa emblemática hostería y recreo inaugurada a principios de 1928, conocida por sus jardines y galerías (cerró sus puertas en los 2000). Se afirma que estaba enamorado de una mujer mucho más joven y que la relación no era aprobada por su hijo homónimo, un temible comisario que practicaba la tortura y al que se atribuye la creación de la picana eléctrica. El padre poeta mutó de posiciones socialistas en su juventud a un descarnado fascismo en los año 20, que fundamentó con su discurso del centenario de la batalla de Ayacucho, en 1924, en el que glorificó el militarismo y proclamó que “ha sonado otra vez, para bien del mundo, la hora de la espada”. Entre sus obras destacan El payadorLa guerra gauchaLas fuerzas extrañasLunario sentimental y Romances del Río Seco. La fecha de su nacimiento, 13 de Junio, se recuerda en el país como Día del Escritor. A través de sus variadas obras, Lugones lideró la vanguardia literaria del modernismo de finales del siglo XIX.

 

En 1928, Lugones fundó y se convirtió en el primer presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), la asociación civil que, tras el suicidio del escritor en 1938, declaró al 13 de Junio como el Día del Escritor en la Argentina.

Lugones había nacido en el norte de la provincia de Córdoba, el 13 de Junio de 1874. Desde joven tuvo inquietudes intelectuales y políticas, lo que hizo que, hacia mediados de la década de 1890, organizara uno de los primeros clubes donde se discutieron muchas de las ideas socialistas del momento. En Buenos Aires, ya casado, fundó con José Ingenieros el diario La montaña.

Paralelamente, nació su vocación de escritor: compuso poesías, cuentos, relatos, ensayos y una novela. Entre ellos: La guerra gaucha; Odas seculares; Romances del río Seco; conferencias dedicadas al gaucho y al Martín Fierro, que se publicaron en 1916 con el título El payador, reivindicando al gaucho como una figura cantora y alegre, alejándose del gaucho de la queja de José Hernández. Su única novela fue El ángel de la sombra.

A la vez, y a partir de su prolífica obra, Lugones se convirtió en uno de los primeros en inaugurar el modernismo literario en Buenos Aires: aquella revitalización de la literatura que acompañaba el crecimiento urbano de la ciudad. El autor trabajó por la renovación y enriquecimiento del lenguaje, inspirado en el simbolismo europeo, como la obra de Víctor Hugo. Por otra parte, el contexto histórico que le tocó vivir estuvo atravesado por la pregunta sobre la identidad argentina. Es por ello que creyó necesario construir un idioma nacional. Para él, la lengua era una de las cuestiones más importantes de la nacionalidad.

El rol de la escritor y el destino de la nación siempre fue un vínculo presente en muchos de sus poemas. Por ejemplo, “La voz contra la roca” –publicada en su libro Las montañas de oro (1897)– expresa la llegada de un poeta, un “héroe elegido por Dios”, para transmitir su mensaje al pueblo: el devenir del nuevo mundo. Jorge Luis Borges fue uno de los primeros en posicionar a Lugones como uno de los escritores imprescindibles de la literatura argentina. En 1960, Borges le dedicó el prólogo de El hacedor.