Mundo Ovalado. Agustín Creevy: “Como en una empresa, un líder se hace entre todos”

6/3/2017. Agus Creevy fue elegido embajador de Assist Card, por ser “ejemplo de liderazgo y confianza” Esa cartera la desempeña junto a sus compañeros, el apertura Nico Sanchez y el medio sanisidrense Martín “Marta” Landajo. Protagoniza –además- la movida  #YoMeAnimo, una campaña que invita a que “los viajeros salgan de su zona de confort y se atrevan a romper sus propios límites“. El capitán de Los Pumas y de Jaguares  -que este sábado 11 se medirán, desde las 16.30 hs, con los Lions en Vélez–  quiere cambiar la historia del rugby argentino y lo cuenta en una entrevista realizada por Clase Ejecutiva, la revista lifestyle de ‘El Cronista. El estilo de Agus: no enfocarse en los resultados, eliminar las multas internas y apostar por las redes sociales para popularizar el deporte. Además el panorama de cómo llegan para el choque del sábado en el Amalfitani con los subcampeones del Súper Rugby.

Cre­evy ju­ga­ba en los Wor­ces­ter Wa­rriors de Gran Bre­ta­ña cuan­do re­ci­bió la pro­pues­ta que sa­bía que es­ta­ba pron­ta a lle­gar. Te­nía una in­te­re­san­te oferta de un club de Ir­lan­da, pe­ro des­de la Ar­gen­ti­na lo con­vo­ca­ban pa­ra ser el pri­mer ju­ga­dor en dar la vuel­ta e in­cor­po­rar­se al na­cien­te plan­tel pro­fe­sio­nal de Ja­gua­res (la pri­me­ra fran­qui­cia pro­fe­sio­nal del pa­ís que com­pi­te en el Sú­per Rugby).

No fue fá­cil to­mar la de­ci­sión: su esposa, Virginia, estaba pasando por un buen momento profesional en la tierra inglesa. “E­lla no que­ría vol­ver to­da­ví­a: ha­bía lo­gra­do in­ser­tar­se y te­nía un tra­ba­jo con el que es­ta­ba fe­liz. Pe­ro yo sa­bía que, si no vol­ví­a, no po­día ju­gar en la Se­lec­ción por es­tar en otro he­mis­fe­rio. Si me que­da­ba allá iba a per­der to­do ti­po de mo­ti­va­ción. Yo vi­vo pa­ra ju­gar en Los Pu­mas. Le di­je: ‘Es­to du­ra po­co, hay que dis­fru­tar­lo’, por­que soy con­cien­te de que la ca­rre­ra de ju­ga­dor no es pa­ra siem­pre”, ase­gu­ra el actual ca­pi­tán de Los Pu­mas y Ja­gua­res.

De los 30 par­ti­dos que en 2016 dis­pu­ta­ron los dos equi­pos ar­gen­ti­nos, Cre­evy ape­nas se per­dió cua­tro. Los re­sul­ta­dos, en am­bos ca­sos, no fue­ron los es­pe­ra­dos, pe­ro hoy ya es­tá de nue­vo me­ti­do en el ca­len­da­rio, con ob­je­ti­vos re­no­va­dos. “Em­pe­za­mos con en­tre­na­mien­to de al­ta in­ten­si­dad. Pe­ro, an­tes de eso, el pri­mer dí­a, tu­vi­mos una char­la de gru­po, co­mo pue­de ha­ber en cual­quier em­pre­sa, so­bre las for­ta­le­zas, las de­bi­li­da­des y los apren­di­za­jes que tu­vi­mos el año pa­sa­do. Los erro­res te lle­van a ha­cer un ba­lan­ce com­ple­to. Co­mo gru­po, coin­ci­di­mos en lo que que­re­mos pa­ra es­te año. Re­cién ahí sa­li­mos a la can­cha”, cuen­ta.

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La tem­po­ra­da 2016 fue la pri­me­ra de Ja­gua­res, y no cum­plió las ex­pec­ta­ti­vas. De­cís que hoy hay una sin­to­nía en las me­tas, ¿cuá­les son?

Ha­bla­mos, pri­me­ro, de no po­ner­nos ob­je­ti­vos en cuan­to a par­ti­dos ga­na­dos ni re­sul­ta­dos. Bus­ca­mos en­con­trar nues­tro jue­go co­mo equi­po y apren­der a lle­var el pro­fe­sio­na­lis­mo, al­go nue­vo en la Ar­gen­ti­na. La con­vi­ven­cia de to­dos los dí­as es un apren­di­za­je: si un gru­po no fun­cio­na bien o tie­ne pro­ble­mas in­ter­nos, ex­plo­ta y no pue­de te­ner un ob­je­ti­vo co­mún. No que­re­mos de­ses­pe­rar­nos, de­cir que va­mos a ser cam­pe­o­nes, por­que no lo sen­ti­mos así. El año pa­sa­do, an­tes de arran­car, es­cu­cha­mos a en­tre­na­do­res de equi­pos de Nue­va Ze­lan­da, Aus­tra­lia o Su­dá­fri­ca de­cir que éra­mos can­di­da­tos por­que te­ní­a­mos el mis­mo equi­po que Los Pu­mas. Eso nos ma­re­ó, nos hi­zo cre­er que re­al­men­te po­dí­a­mos y, la ver­dad, fal­ta­ba mu­cho. Nues­tro ob­je­ti­vo prin­ci­pal es apren­der de los erro­res del año pa­sa­do y me­jo­rar, con la dis­ci­pli­na.

Te eli­gie­ron ca­pi­tán de los dos equi­pos. ¿Fue fácil cam­biar el chip pa­ra asu­mir el rol de lí­der?

Fue un ca­mi­no du­ro. Ve­nía de cua­tro años de ju­gar muy po­co: con Ta­ti Phe­lan co­mo en­tre­na­dor, iba al ban­co. Cuan­do lle­gó, Da­niel Hour­ca­de me di­jo que que­ría que fue­ra el ca­pi­tán. Le pre­gun­té có­mo que­ría que lo en­ca­ra­ra y me di­jo que no te­nía que cam­biar: Si sos de otra ma­ne­ra, no va a fun­cio­nar. Me gus­ta tu for­ma de li­de­rar, más tran­qui­la”. Ha­bía si­do ca­pi­tán en Ju­ve­ni­les, en Pam­pas, y Phe­lan me ha­bía pues­to dos par­ti­dos de ca­pi­tán, pe­ro no es lo mis­mo. Te­nía mie­do, ale­gría y du­das por lo que iban a de­cir.

¿A qué re­sis­ten­cias in­ter­nas te enfrentaste?

– Ha­bía ju­ga­do­res más con­sa­gra­dos… Por ejem­plo, Cor­cho Fer­nán­dez Lob­be era mi ca­pi­tán y yo pa­sé a ser el su­yo: fue al­go fuer­te. Nos sen­ta­mos, ha­bla­mos, nos pu­si­mos de acuer­do. Les co­men­té lo que me gus­ta, co­mo el te­ma de las re­des so­cia­les, por­que an­tes es­ta­ban más ce­rra­dos: yo que­ría lle­gar a la gen­te, com­par­tir, mos­trar que ade­más de ju­ga­do­res de rugby so­mos per­so­nas nor­ma­les. Tam­bién sa­ca­mos las mul­tas por lle­gar tar­de, no es mi for­ma. Ten­go un gru­po que me res­pal­da, por­que un ca­pi­tán se ha­ce en­tre to­dos, no so­lo. Al prin­ci­pio me cos­tó, era ra­ro dar aren­gas. Fer­nán­dez Lob­be me dio una ma­no gi­gan­te: pu­so al equi­po por en­ci­ma de él y no tu­vo ren­co­res, se que­dó ju­gan­do. Ahora ya es­toy asen­ta­do, pe­ro no me creo que las sé to­das por­que ca­da día hay un pro­ble­ma dis­tin­to, co­mo pue­de pa­sar en una fa­mi­lia o una em­pre­sa.

– Con la fal­ta de bue­nos re­sul­ta­dos apa­re­cen las crí­ti­cas. ¿Tu fór­mu­la pa­ra en­fren­tar­las?

– Tra­ba­jan­do. No es­cu­cho lo ma­lo ni lo bue­no. Es im­por­tan­te por­que, si aten­dés un so­lo la­do, es­tás en un gra­ve error. Hay que es­cu­char a los que re­al­men­te te quie­ren y te di­cen la ver­dad. A ve­ces es du­ro: sé que no ga­na­mos un par­ti­do el año pa­sa­do con Ja­gua­res, que no nos fue bien. Mi fa­mi­lia me vi­ve car­gan­do, en el buen sen­ti­do, y yo me río por­que es así. Ya van a ve­nir mo­men­tos me­jo­res. Es­ta­mos con­ven­ci­dos de que, por es­te ca­mi­no, en un fu­tu­ro le po­de­mos ga­nar a los All Blacks, ju­gar de igual a igual con Su­dá­fri­ca, con Aus­tra­lia. No es­ta­mos a su ni­vel pe­ro nos acer­ca­mos. Va­mos a se­guir por ahí.

CÓMO LLEGAN LOS JAGUARES AL DUELO CON LIONS

Este lunes comenzaron con trabajos regenerativos tras la gira por Sudáfrica, y hoy martes 7 arrancan de lleno con la mente puesta en ese partido con los subcampeones del Super Rugby.

Las buenas noticias para el entrenador Raúl Pérez pasan por el sanisidrense Juani Hernández y por “La Pantera”, Manuel Montero. Ambos están disponibles para este choque, luego de recuperarse de las molestias que tenían. Si bien estaban para la gira, la decisión del staff fue esperarlos para que estén 10 puntos.

A la espera del último chequeo con el oftálmologo de Joaquín Díaz Bonilla para saber si puede jugar tras el golpe en el ojo sufrido en el debut contra Kings, el head coach es consciente de que no puede contar todavía con Juan Manuel Leguizamón y Ramiro Herrera. El santiagueño por la rodilla y el pilar por una lesión muscular todavía tienen una semana más de recuperación, y podrían regresar con Cheetahs, también en Vélez.

Emiliano Boffelli había vuelto de gran manera con Argentina XV ante Brasil, pero sufrió un problema muscular a la semana siguiente y todavía tendrá que aguardar 15 días. Algo similar sucede con el siquiense Javier Ortega Desio, que está descartado para Lions.

Cabe destacar que Tomás Lavanini, Nahuel Tetaz Chaparro y el académico ‘Marta’ Landajo todavía tienen para un tiempo.

Fuente: El Cronista/CONtinta NORTE