Premios Oscars: la exitosa Anya-Taylor Joy presentó las estatuillas junto a su padre Dennis Taylor : PROMESA CUMPLIDA!

 

 

23/3/2026. La zona Norte en la Alfombra Roja. Ella fue una de las presentadoras durante la última edición de los premios Oscars, ceremonia a la que concurrió acompañada por su papá, Dennis Taylor (85), el recordado multicampeón de motonáutica, hacedor de la isla Santa Mónica en la primera sección del Delta y de una reserva natural privada, Achalay en el Bajo Paraná. Según contó la fulgurante actriz Anya Taylor Joy (29) –porque de ella se trata- en su cuenta de Instagram, cumplió con una promesa que le había hecho a papá Dennis cuando tenía tan solo 12 años: “Fue un momento soñado. A los 12 le prometí a mi papá que, si algún día me invitaran a los Oscars, lo llevaría… Llena de gratitud”.

 

La protagonista de la recordada Gambito de Dama, serie con la cual saltó a la fama y de tantos otros éxitos en plataformas se sabe nació en Miami pero vivió los años de su infancia en zona Norte, concurrió al colegio Northlands de Olivos y profesa un singular afecto por argentina. En tanto, su papá que es de origen se nacionalizó argentino, se desempeñó como banquero internacional, hasta que cambió de carrera para convertirse en corredor profesional de lanchas a motor, donde supo brillar. Director de una empresa de alquiler de aviones privados y conservacionista fundó además del complejo Santa Mónica la Reserva Achalay, junto a su mujer la inglesa (y psicóloga de profesión) Jennifer Josephine Marina Joy Morando (61). El refugio silvestre enclavado en el primer tramo de islas del avance del bajo Delta del Paraná, a 8 km del Puerto de Tigre y 22 km de la ciudad de Buenos Aires, es un extenso humedal de 160 hectáreas que alberga una amplia gama de flora y fauna, gran parte de la cual se ha establecido en la isla a lo largo de los años, y ofrece espacio para la investigación científica y la educación ambiental y es el orgullo de la familia.  

 

Los memoriosos recordarán que Anya habla el castellano rioplatense a la perfección y ciertamente se siente muy argenta. Pero, ¿cómo es la historia detrás de esta talentosa actriz y modelo que, además de un gran amor por estas pampas, tiene en su ADN una mezcla de razas y culturas, fruto de las profesiones de sus papás?

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Anya Josephine Marie Taylor-Joy (tal su nombre completo) nació el 16 de Abril de 1996 en Miami, Florida, siendo la menor de seis hermanos. Según contó el matutino Clarín, el padre de Anya, Dennis Taylor había enviudado de su primera esposa, con quien había tenido tres hijos. Luego conoció a la madre de la actriz, Jennifer Josephine Marina Joy Morando (61) con quien se casó y tuvo tres hijos más: Kashara, Ashley y Anya.

Dennis, escocés de nacimiento y argentino por elección, emprendedor por naturaleza, de profesión banquero supo brillar en la motonáutica argentina coronándose campeón mundial de offshore. Además de la corona de 1988obtuvo el título mundial de 1987 y alzó las coronas sudamericanas de 1982, 1986 y 1988 en diversas modalidades, al mismo tiempo que su hermano Juan Taylor, tío de Anya, llegó a conquistar el título en 1978. Los Taylor a finales de los 80s eran imbatibles a punto tal que Dennis se quedó con el Olimpia de Plata, superando por entonces a figuras como Daniel Scioli . Gracias a su profesión como banquero, Dennis – dirigente por entonces de la Cámara de Comercio Argentino-Británica– logró convertir a Anya en ciudadana de Argentina después de que se mudaran a Buenos Aires, cuando ella era una niña. La chica vivió en Buenos Aires hasta los ocho años, ingresó al colegio Northlands en 1999, a los tres años y cursó jardín de infantes, preescolar y primario

Lo cierto es que la crisis de 2001 cambió la vida de los Taylor por completo. Su padre, que hizo toda su carrera profesional en en entidades financieras, decidió que Londres sería su nuevo hogar. “Mi vínculo con Argentina sigue muy latente. Todos los años voy a visitar a mi familia de allá, es algo muy natural y constante para mí”, conto la actriz en redes.

Cuando su familia se mudó a Londres, eligieron la localidad de Victoria para vivir, en un lujoso departamento que, por aquel entonces, estaba valuado en 4.5 millones de libras esterlinas.

Según contó Anya, la mudanza al Reino Unido fue difícil para ella y se negó a hablar inglés durante dos años porque creía que esto obligaría a sus padres a mudar a la familia de regreso a Argentina. La actriz reveló que pasaba mucho tiempo en la escuela “llorando en los baños”.

En la capital inglesa cursó sus primeros estudios pero a la edad de 16 dijo “basta, esto no es para mí”, y les comunicó a sus padres la noticia: abandonaba el secundario para seguir sus sueños de ser actriz. Nueva York iba a ser su próximo destino, pero un cazatalentos la descubrió en el Harrods de Londres – más british no se consigue – y enseguida la fichó para la agencia Storm Model Management. La moda fue su trampolín perfecto para llegar a lo que tanto anhelaba: los sets de cine y televisión.

Ciertamente su debut en la pantalla grande fue a todo dar, protagonizando en 2016 The Witch (La Bruja), una película de terror de bajo perfil y presupuesto que terminó siendo aplaudidísima por la crítica y el público. Ese rol la puso en boca de todos y hasta le valió una nominación al premio BAFTA Rising Star (“estrella en ascenso”) de la Academia inglesa (galardón que ese año perdió frente a Tom Holland y que ha recaído en figuras como James McAvoy, Tom Hardy, Eva Green y Kristen Stewart).

A esa altura, su nombre ya no era ningún secreto para la industria de la moda ni tampoco para Hollywood, al punto tal que el reconocido director M. Night Shyamalan la eligió para su nueva opus sin pasar por ninguna instancia de casting. La película se tituló Fragmentado (Split,en inglés), y ahí Anya sorprendió nuevamente al mundo como Casey, una adolescente de infancia traumática que se revelaba como la heroína perfecta cuando Kevin (James McAvoy), un hombre con más de 20 personalidades, la secuestra junto a un grupo de compañeras. En Glass, ambos personajes vuelven al ruedo junto a otros dos clásicos de Shyamalan (de su película El Protegido): David (Bruce Willis) y Elijah (Samuel L. Jackson). Por el estreno de esta película, encargada de cerrar esa singular trilogía, es que esta actriz atiende el teléfono desde Los Ángeles. Luego se sumarían Thoroughbreds’, ‘Glass’, su participación en ‘Peaky Blinders’, ‘Gambito de Dama’ y ‘Emma’ y muchas más entre ellas  la reciente estrenada Dune II.

 

Lo cierto es que Anya Taylor-Joy es hoy por hoy una de las actrices más cotizadas de Hollywood y la semana pasada fue una de las presentadoras en la ceremonia de entrega de los premios Oscars, vaya experiencia soñada en la que pudo cumplir con otro anhelo: asistir acompañada por su papá Dennis, algo de Argentina y la zona Norte se paseó por la verdadera red carpet