De interés. Virus en aguas residuales. Salud publicó un informe clave de virus en aguas del AMBA

 

18/3/2026. VIGILANCIA DE ENTEROPATÓGENOS VIRALES. Es mejor prevenir… El Ministerio de Salud de la Nación difundió el primer informe especial de vigilancia de enteropatógenos virales en aguas residuales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), una herramienta que busca anticipar posibles brotes de gastroenteritis y otros eventos sanitarios en grandes conglomerados urbanos. El estudio realizado por el INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán” analiza afluentes cloacales de cinco plantas depuradoras del AMBA, entre ellas la NORTE entre Febrero de 2024 y Agosto de 2025.  Esta estrategia innovadora permite monitorear de manera temprana la circulación de virus en la población.

El trabajo, publicado en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), forma parte de una estrategia conjunta entre el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI) de la ANLIS Malbrán y Agua y Saneamientos Argentinos (AySA). A través del análisis sistemático de las muestras que ingresan a cinco plantas depuradoras se busca monitorear la circulación de virus que afectan el tracto intestinal.

Según informó la cartera sanitaria, la vigilancia se realiza en las plantas depuradoras Norte, Hurlingham, Sudoeste, El Jagüel y Berazategui, que dan servicio a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a distintos partidos del Conurbano bonaerense. Este tipo de estudios permite obtener información epidemiológica independiente de la consulta médica, ya que incluye también a personas asintomáticas.

En este primer informe se detallan los resultados obtenidos sobre la presencia de enteropatógenos virales (virus que afectan el tracto intestinal causando gastroenteritis aguda), entre Febrero de 2024 y Agosto de 2025.

 

Qué virus se detectaron en el AMBA

De acuerdo con el informe, el Norovirus y el Adenovirus entérico fueron los patógenos hallados con mayor frecuencia. Ambos se detectaron de manera sostenida y relativamente homogénea en toda el área metropolitana, sin evidenciar un patrón estacional marcado.

También se constató la presencia constante de Sapovirus y Astrovirus, dos agentes virales causantes de cuadros de gastroenteritis aguda, especialmente en niñas y niños. A diferencia de otros patógenos, estos virus no son de notificación clínica obligatoria, por lo que su seguimiento a través de aguas residuales adquiere un valor adicional para la salud pública.

Uno de los datos más relevantes del reporte es la ausencia total de Rotavirus en las muestras recolectadas durante 2025. Tras haberse registrado detecciones continuas a lo largo de 2024, el virus dejó de observarse en todas las mediciones realizadas el año pasado, esto da cuenta de que el virus dejó de circular activamente en la población general (incluyendo a personas asintomáticas), y optimizar la respuesta ante otros patógenos emergentes.

Finalmente, durante 2024 se detectó un incremento en la carga viral de Norovirus entre una y dos semanas antes de que se registrara el aumento de los casos clínicos de diarrea aguda en la comunidad. Esta capacidad de anticipación permite optimizar la respuesta del sistema de salud y orientar la expansión de esta estrategia a nuevos territorios, así como la ampliación del monitoreo a otros patógenos de interés sanitario.

Importancia sanitaria de la vigilancia en aguas residuales

  • Permite la detección temprana de cambios en la circulación de virus entéricos.

  • Incluye información de personas sintomáticas y asintomáticas.

  • Complementa la vigilancia clínica y los registros hospitalarios.

  • Aporta evidencia para orientar políticas de prevención y respuesta sanitaria.

La vigilancia basada en aguas residuales representa una herramienta innovadora y complementaria a los sistemas tradicionales. A través del sistema de desagües cloacales, que transporta microorganismos y materia orgánica hacia las plantas depuradoras, es posible monitorear la circulación de virus en grandes poblaciones a partir de un único análisis. Al integrar información de personas sintomáticas y también de individuos asintomáticos o presintomáticos, ofrece una visión más completa de la situación sanitaria y permite generar evidencia para la toma de decisiones.

Las autoridades sanitarias remarcaron que este tipo de vigilancia se consolidó a nivel internacional durante la pandemia de COVID-19 y hoy se proyecta como una herramienta estable para el monitoreo de múltiples agentes infecciosos. En el caso del AMBA, se prevé continuar con los estudios de manera periódica y ampliar la capacidad de detección frente a nuevos virus que puedan impactar en la salud de la población.