San Isidro. A 203 años del Nacimiento de Prilidiano Pueyrredon, figura clave en la construcción de la imagen visual de Argentina del siglo XIX

 

 

26/1/2026. Pionero de la Pintura Nacional. El pasado 24 de este mes se cumplieron 203 años del natalicio de este notable artista, ingeniero, arquitecto y observador de su tiempo, tan ligado al pasado sanisidrense.  Prilidiano Pueyrredon fue una figura clave en la construcción de una imagen visual de la Argentina del siglo XIX. No solo retrató la vida cotidiana, el paisaje y la sociedad sino que, además, introdujo temas y técnicas innovadoras para su época.

 

Nació en Buenos Aires el 24 de Enero de 1823 y es considerado el gran pionero de la pintura argentina. Hijo del general Juan Martín de Pueyrredon, figura central de la independencia, pasó gran parte de su juventud en Europa, donde se formó como ingeniero y arquitecto en París y desarrolló su vocación artística.

La experiencia europea fue decisiva para su obra porque gracias a ella pudo adquirir las técnicas académicas, el dominio del dibujo y una sensibilidad estética que luego aplicaría a temas locales. A su regreso al país, hacia mediados del siglo XIX, se encontró con un Buenos Aires en proceso de transformación política y social, y en su atelier de San Isidro en el Museo que se levanta sobre la calle Rivera Indarte 48 comenzó a trabajar como pintor profesional en un contexto en el que el arte aún no estaba plenamente legitimado como actividad.

Pueyrredon fue uno de los primeros artistas argentinos en vivir de su producción y se destacó especialmente como retratista de la burguesía porteña, dejando testimonios visuales de figuras relevantes de su tiempo, entre ellos el célebre Retrato de Manuelita Rosas, que le otorgó un enorme reconocimiento.

Su obra trascendió el retrato oficial y se orientó también a la pintura costumbrista y de paisaje, donde representó escenas de la vida rural y suburbana, como gauchos, peones, lavanderas y paseos en las orillas del Río de la Plata. Pinturas como Un alto en el campoCapataz y peón de campo y Lavanderas del Bajo Belgrano son consideradas documentos visuales fundamentales para comprender la sociedad argentina del siglo XIX.

Prilidiano Pueyrredon también fue un artista innovador y polémico: introdujo los primeros desnudos femeninos en la pintura argentina, como El baño y La siesta, obras que serían valoradas como gestos de modernidad y ruptura con las normas estéticas vigentes.

Además de su labor pictórica, desarrolló tareas como ingeniero, productor rural y arquitecto, participando en proyectos edilicios y urbanísticos, lo que refleja su perfil multifacético.

Falleció el 3 de Noviembre de 1870 en San Isidro, a los 47 años, dejando una producción de más de doscientas obras. Su legado se conserva en instituciones como el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación y su obra continúa siendo estudiada como una de las bases de la pintura argentina.