Apertura sesiones. Lanús reflejó situación heredada, planteó ‘hacer más, gastando menos’; el centro del esfuerzo, el vecino

 

6/3/2024. ESTANCAMIENTO. Con esa palabra el Intendente Ramón Lanús, definió la situación en la que encontró el Municipio. El jefe comunal Pro abrió este mediodía por primera vez el período de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante sanisidrense y lo hizo con un discurso inaugural duro y muy crítico acerca de la herencia recibida. Describió a la situación económica como “muy comprometida” en lo financiero, con una deuda de más de $8 mil millones y una caída de los ingresos del más del 25% por el atraso en las tasas. Dijo, asimismo, que “en cada lugar que miramos encontramos estancamiento”, habló de sobreprecios en las compras, de áreas del municipio que se superponían, del uso de remises para trasladar expedientes, y puso el foco en la Seguridad “que es la de más preocupación de los vecinos y nuestra prioridad”. En ese sentido, contó que si bien se decía que “había 2200 cámaras; en realidad se contabilizan 1300 y poquitas –blanqueó-; también se argumentó que eran todas de alta definición y última tecnología, y en realidad “dos tercios de las cámaras son analógicas”, denunció que se prestaban servicios de custodia VIP con las patrullas, dijo que muchas de ellas no funcionan o están abandonadas en las bases de patrullaje y anunció que renovará el sistema de seguridad para prevenir el delito, cosa que ya se percibe en los recientes operativos en vía pública y en el refuerzo de cuadrículas. La gestión estará basada en el servicio y en la cercanía con los vecinos. Desde luego no todas fueron pálidas, pues un tramo de su mensaje habló de los desafíos que se avecinan para recuperar el brillo que alguna vez se tuvo. Y en esa inteligencia, aseguró que a la hora de gestionar habrá que ser muy prudentes con los fondos públicos, se mostró afín a una administración que racionalice el gasto público y plantee una modernización del municipio simplificando trámites que le alivianen la vida al vecino. “El Norte de la gestión es brindar servicios de alta calidad al vecino, pero al mismo tiempo asegurando el uso eficiente de los recursos públicos. HACER MÁS, GASTANDO MENOS”, resumió.

 

Ingresa el Intendente de San Isidro, Ramón Lanús ante un cerrado aplauso.

El jefe comunal, Ramón Lanús, abrió este mediodía por primera vez el período de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante de San Isidro. En su discurso, habló de la herencia recibida, y puso a la seguridad como prioridad..

“Aunque la responsabilidad de gobernar es del Ejecutivo, necesitamos del trabajar con el Concejo Deliberante y además valoramos su representación. Ustedes canalizan, a través de los distintos bloques políticos, la opinión y la voluntad del conjunto de los sanisidrenses”, de esta manera comenzó Lanús con su exposición que duró un poco más 40 minutos. Pasado el mediodía de hoy, el Intendente encabezó ante un recinto repleto la apertura de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante sanisidrense, y lo hizo con un fuerte mensaje que delineó una suerte de balance y saldo sobre la herencia recibida de su antecesor Gustavo Posse, a quien no nombró en ninguna ocasión, pero dejó en claro que recibieron un municipio muy venido a menos. “Lo sabíamos y no es sorpresa para nadie, pero honestamente no esperábamos este nivel de abandono. La realidad que encontramos es mucho más dura de lo que imaginamos”, planteó y aportó datos sobre el fulgor de haber sido y el dolor de ya no ser.

 

“San Isidro fue un Municipio de excelencia, nuestra ciudad ha sido referencia para toda la provincia de Buenos Aires, por sus políticas de vanguardia en distintas áreas. El sistema público de salud fue un modelo y un orgullo para toda la ciudad. Sus hospitales de gran prestigio fueron escuelas de reconocidos profesionales“, definió el jefe comunal en el comienzo y agregó que “fue pionero en materia de seguridad, fijando políticas de avanzada en la década de los 90“.

En cuanto a la herencia, dijo: “En cada lugar que miramos, encontramos falta de planificación, de información, de orden, de personal o de criterios. En una palabra, encontramos un municipio estancado. Honestamente, no esperábamos este nivel de abandono”.

 

En relación a la situación económica de San Isidro, el Intendente precisó que durante el año pasado el ABĹ aumentó 85%, mientras que la inflación alcanzó el 211%. “Esta brusca caída del valor real de la recaudación, nos dejó a las cuentas públicas en una situación muy comprometida“, expuso.

En ese sentido, ejemplificó con datos al comparar los ingresos del municipio en Enero de 2023 contra el mismo mes de este año, donde los ingresos totales cayeron un 25% en términos reales.

 

Luego, advirtió que asumió en un contexto por demás complejo y dio a conocer la deuda heredada. “Recibimos el municipio con una deuda de más de 8.000 millones de pesos, con muchos proveedores que llevaban meses sin cobrar. La situación de caja sólo alcanzaba para pagar los salarios de diciembre, cuando históricamente se contaba con una previsión de entre 3 a 5 meses vista”, lanzó Lanús.

En esa línea, aseguró que esto plantea “un enorme desafío para la gestión y nos obliga a ser muy prudentes con los fondos públicos”. Y señaló que “debemos recomponer el salario real de los agentes municipales, mientras enfrentamos mayores costos de los servicios públicos esenciales que brinda el municipio. Y todo eso en un escenario macro de inflación y de mayor incertidumbre, y con una caída sostenida de los ingresos del municipio en términos reales”.

En relación a los reclamos de los vecinos, indicó que “había más de 30 mil que habían sido recepcionados en el último tiempo, que incluso se les había contestado que fue resuelto, pero que en realidad estaban en la nube sin asignar la tarea a ningún equipo”.

Luego hizo un repaso sobre el área de seguridad. “La gestión anterior informaba la existencia de unas 2.200 cámaras de seguridad. En los hechos, hay menos de 1.300 y unas 750 son casi inútiles, porque al ser analógicas la calidad de sus grabaciones es insuficiente para horarios nocturnos”, enfatizó.

 

Y agregó: “En el primer semestre de 2023 decidieron comprar 50 motos para patrullar, pero solo 10 personas estaban aptos y habilitados para manejarlas, y no había ninguna capacitación en marcha ni plan para resolver esto. Muchas de las patrullas municipales no funcionan y están abandonadas en las bases de patrullaje. Las cámaras lectoras de patentes no enviaban información para cruzarla con ninguna base de datos relevante, y poder así prevenir delitos”.

“Había patrulleros VIP que se encargaban de cuidar ciertas casas particulares designadas discrecionalmente”, añadió.

No obvió referirse a la situación de abandono en infraestructura en el edificio municipal, en muchas de sus dependencias, en los hospitales del distrito y hasta en  los campos de deportes. “Son situaciones que debieran ser impensadas en nuestro Municipio“, se quejó.

Lanús también dijo que “el festival Lollapalooza estaba siendo subsidiado por todos los vecinos de San Isidro. En 2023 generó ingresos por $20 millones y gastos por no menos de $60 millones”, sostuvo dijo que este año se terminarán “el centenar de entradas de cortesía que se entregaban para funcionarios municipales y que este 2024 le dará al Municipio una ganancia de cerca de $200 millones

Debido a la delicada situación, el Intendente explicó que están avanzando para achicar el gasto público. “Tomamos decisiones que molestan y rompen el statu quo; liberamos la competencia y evitamos todos los desvíos”, indicó.

Entre los frentes a resolver, el jefe comunal dejó en claro que la prioridad será la seguridad. “Es la mayor preocupación de los vecinos, por lo que vamos a trabajar incansablemente para cuidar a los sanisidrenses y visitantes”.

Para ello, anunció la modernización del (COM) Centro de Monitoreo Municipal, la instalación de un anillo digital de seguridad con monitoreo de patentes y búsqueda de antecedentes en tiempo real, de cada auto que ingresa a San Isidro.

Además, incorporarán nuevas herramientas tecnológicas: lectores de patentes e inteligencia artificial para detectar delitos, se integrarán las cámaras privadas a un sistema de videovigilancia del municipio, y trabajarán en el alumbrado público con tele-gestión.

También adelantó que se pondrá en funcionamiento el programa Ojos en Alerta, que vincula a los vecinos y canaliza toda la información, permitiendo luego una respuesta inmediata.

Entre otras prioridades de gobierno, Lanús indicó que realizará una “transformación del espacio público” en todas las localidades del distrito. Se mejorará la iluminación, veredas, se recuperarán e inaugurarán espacios públicos. Y en lo que hace a la gestión local, propuso una profunda modernización del municipio.

Hubo un pasaje de su mensaje que abrevó en la situación del país, donde sostuvo que “estamos viviendo un momento bisagra, donde los argentinos se cansaron de la política que daba privilegios para unos pocos. El mandato de la sociedad fue claro. Los argentinos no quieren solo cambio de nombres sino que se cambie la forma de hacer las cosas”, indicó.

Hay crispación, angustia y poca paciencia pero también hay una OPORTUNIDAD ENORME –señaló– . Probablemente, nos esperan meses turbulentos y haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que trascurran en paz y amortiguar la crisis, pero también haremos todo lo que esté a nuestro alcance para acompañar y aprovechar desde San Isidro todo lo bueno de este cambio de época”.

En tanto, recalcó que “seremos capaces de romper el status quo y el sistema de privilegios e intereses que tiene entrampada a la Argentina”.

Tras agradecer a Dios “por estar en este momento, en este lugar” y plantear la necesidad de que cada quien “desde su lugar se convierta en un faro que ilumine la cultura política” expresó:  “Como Intendente voy a estar siempre cerca de los vecinos, poniendo la cara en las buenas y en las malas, pero siempre con la verdad”, recalcó Lanús, y remató: “Demostremos que la política no es una casta sino la forma más alta de la caridad. Animémonos a dar ese paso que nos reclaman y dejemos atrás los códigos y las formas de la mala política. Aún con nuestras diferencias, demostremos que podemos trabajar con la verdad, con humildad, dejando de lados los prejuicios poniendo el interés de los vecinos en el centro de todo nuestro esfuerzo”.