
Con epicentro en el Obelisco y más tarde en la histórica Plaza de Mayo, los caceroleros desplegaron su malestar también por estas latitudes: frente a la Quinta de Olivos, en Vicente López; en la Plaza Yrigoyen, junto al túnel de Roque Sáenz Peña, en San Isidro; en la plaza Mitre, frente a la intendencia sanfernandina; en el playón de la estación de Tigre y en varias plazas del distrito administrado por Sergio Massa. ¿Los móviles del reclamo? La inseguridad, la posible reforma de la Constitución, los números del INDEC, el cepo al dólar, expresados en pancartas y carteles caseros realizados por la misma gente desnudando el malestar social.
Hasta hubo una imitadora de la Presidenta al mejor estilo Fátima Flores en PPT. La convocatoria se realizó “sin banderas políticas” aunque participaron distintos sectores sociales.
En San Isidro pudo verse estandartes de Tigre, Talar, San Fernando y de otras localidades del Norte bonaerense. En dos momentos, la gente alzó las manos y cantó el himno, concurrió en familia y se desconcentró en forma pacífica
En San Isidro, pasadas 19, comenzaron a poblar la plaza Hipólito Yrigoyen los primeros manifestantes. Llevaban carteles escritos a mano alzada, cacerolas y las típicas cornetas de cancha similares a las recordadas bubuzelas.

